4 posturas para dormir y descansar mejor

A veces, seguimos cansados después de horas de "descanso"(IStock)

Muchos tenemos grandes problemas de insomnio. Otros duermen horas y horas, pero no sienten que hayan alcanzado un nivel de descanso óptimo. Aunque existen muchos factores que pueden provocar problemas para dormir o un sueño realmente reconfortante, muchas veces la raíz del problema es postural. Es decir, una mala postura puede provocar molestias articulares al día siguiente, pero también imposibilitar conciliar el sueño. A continuación te mostramos algunas posturas para dormir y descansar mejor que quizá no conocías.

1. Decúbito lateral (o dormir de lado)

Es la postura que más se recomienda por diversas razones. Según un estudio de la Universidad de Stony Brook (Nueva York), publicado en Journal of Neuroscience, dormir de lado mejora la recuperación del sistema nervioso y alivia la acidez estomacal. La limpieza del sistema nervioso no es un tema baladí, ya que se cree que puede estar relacionada con la prevención de enfermedades como el Alzheimer. Además, la postura lateral es la más recomendada para mujeres embarazadas.

2. Posición fetal

También es una posición de lado, pero con un recogimiento mayor. Esta posición es también ideal para mejorar el flujo estomacal. Además, mejora la respiración (por lo que es recomendable para todas las personas con apnea de sueño, y para todo aquel al que su mujer le critique sus ronquidos). Eso sí, hay que intentar no dormir sobre nuestras extremidades, porque provoca calambres mañaneros.

3. Postura del misionero

Ya habéis pensado mal, eh, tunantes. Pues no tiene nada que ver con la postura sexual. Esta postura consiste en dormir de lado, completamente estirado, y alargar los brazos todo lo posible frente a la cara, formando un ángulo de 90 grados entre tronco y brazos. Esta postura soluciona el problema de los calambres que pueden provocar las dos posturas anteriores.

4. Boca arriba

Por lo general, se recomienda menos que las posturas laterales, aunque a mucha gente la adopta como postura preferida. Se dice que es la mejor postura para la espalda, porque reposa y además está estirada, no como en algunas posturas laterales. No obstante, en esta postura es mucho más probable roncar, y es recomendable dormir sin almohada o con una ortopédica (si no, las cervicales pueden sufrir(.

Aunque estas posturas son las más recomendables, la mayor parte de expertos consideran que todo depende de las problemáticas que pueda sufrir cada individuo. Es decir, cada persona  tiene que encontrar la posición más cómoda, que no tiene por qué ser la misma que la de los demás.

Roberto Gil: