La mejor forma de dilucidar si tienes posibilidades o no con una chica -dejando del lado el clásico "oye te gusta mi amigo" de los 15 años- es su actitud, y su lenguaje corporal y gestual. Aun así, descifrar estas señales es muchas veces un auténtico reto. A continuación te damos algunas claves para entender mejor cuándo debes seguir adelante y cuándo deberías abortar la misión.
1. Cómo mira
Por lo general, una chica que tenga un mínimo interés en ti acabará mirándote (y dejando que veas que te mira). Si estableces contacto regular desde lejos, es posible que le parezcas atractivo. Especialmente útil es jugar a apartar la mirada un rato e intentar pillarla cuando te está mirando mientras tú "estás distraído". En ese momento estableces una primera situación incómoda, un gato de Shrödinger en el que solo podréis dilucidar si os gustáis si dais un paso más y empezais a interactuar de verdad.
Ojo, esto en el caso de las chicas que no conoces. Con las que ya conoces, puede darse la situación en la que evita activamente interactuar contigo o mirarte. Esto no tiene por qué significar que no le interesas, perfectamente puede ser lo contrario.
2. Dónde mira
Pasáis ya a conoceros más y dejar las miraditas de lejos. Os acercáis y ya os podéis mirar en mayor detalle. En ese momento, tienes que reparar en si mantiene contacto visual contigo y por cuánto tiempo. Otro factor importante es si te mira mucho a la boca. Estas son las posibles razones si lo hace: te huele muy raro el aliento, tienes algo entre los dientes, te entiende tan poco que tiene que leer tus labios, puede ser que quiera besarte antes o después. Vamos a ser optimistas y pensar que es la tercera.
Ya, si ella se muerde los labios o hace algo similar, lánzate. Estás perdiendo el tiempo.
3. Cuánta gracia le haces
A las mujeres se les puede conquistar con el sentido del humor. Pero te habrás dado cuenta de que hasta tu amigo más sosaco le resulta desternillante a las chicas que se sienten atraídas por él. Así que si te sonríe y ríe mucho mientras habláis, es posible que tengas una posibilidad. Sobre todo si se ríe cuando te sale una broma mala que ni tu misma madre hubiera valorado.
4. Cómo se mueve respecto a ti
Y esto no significa que tengas que comprobar si te sigue un perreo máximo. Fíjate en pequeños detalles como si se inclina hacia ti hablando, o si en cambio se echa para atrás. Si muestra signos de nerviosismo como jugar con su pelo o apartarlo del cuello. Observa sus gestos y calibra cómo de efectivo está siendo tu intento de ligue. Si está de brazos cruzados y cada vez que la tocas te mira como si hubieras cometido un asesinato, aborta.
5. Cómo interactúa físicamente contigo
La mayor clave. Ya has superado la gran barrera y eres capaz de tocarle ligeramente el brazo, o mantener una cercanía estratégica entre vuestros antebrazos o piernas si estáis sentados. Si sigue relajada cuando la tocas, o te ha friendzonado rápidamente o es que es posible que acabéis la noche juntos. Si te responde de manera similar cuando la tocas, bien. Y si ya eres capaz de mantener las manos en algún momento juntas (haz palmitas o cógela sin ningún tipo de excusa) y se genera confianza, es muy posible que esté interesada en ti.
6. El efecto imitación
Es más sutil que todo lo ya comentado, pero fíjate en si tiende a imitarte cuando habláis. Es decir, si bebe cuando bebes. Si se apoya contra la pared cuando lo haces, etcétera. Esta respuesta inconsciente te puede ayudar a dilucidar si le gustas un poco. Eso sí, el hecho de que no te imite, tampoco significa que no se sienta atraída por ti.
Es importante que, si te apetece conocer a alguien o ligar, no te cortes. El miedo al rechazo no sirve para nada ni te protege de nada, y una mujer aunque esté interesada en ti muchas veces no tonteará contigo si tú no le muestras interés. Así que muestra tus intenciones (liga), observa cómo responde (todo lo ya explicado) y ajusta tu método dependiendo de ello.
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