Por mucho que digan que la primavera la sangre altera, cuando el cuerpo humano está más predispuesto al sexo es en verano. Especialmente si son como los españoles, con mucho calor, mucha playa y mucho sol. Es cierto que el cambio de tiempo a mejor de la primavera, y esa explosión de colores ya suponen un cambio de la predisposición al sexo tras el duro invierno, pero es en la temporada estival cuando la líbido estalla por los aires. Y los motivos son tanto científicos como sociales.
El sol y la mayor cantidad de horas de luz natural son los grandes aliados de la ciencia para que el deseo sexual esté por las nubes en verano. Por un lado, el sol ayuda a liberar oxitocina, la hormona del placer, esa que es la gran amiga de la mujer en los partos por ejemplo, a través de las células de la piel. Y por otro lado la luz natural incide en los hombres ya que al estimular la hipófisis, se libera más testosterona, por lo que las erecciones son mejores y normalmente las ganas de tener sexo también se ven incrementadas.
Pero no hace falta ser científico para saber que el verano algo tiene. El estado de ánimo que genera, especialmente en vacaciones, el tener más tiempo libre para dedicárselo a salir y el gusto por cambiar de aires son 3 factores sociales que unidos explican por qué en verano se chusca más sin duda.
Primero, el estrés disminuye drásticamente por lo que mente y cuerpo se liberan y el deseo sexual se dispara de la mano de esa sensación de libertad.más tiempo libre. Segundo, vacaciones es sinónimo de más ocio y nuevos ambientes. De entrada, esto permite conocer gente nueva y eso hace que aumenten las posibilidades estadísticas de ligar más. Y si además el ocio que más incremento tiene es el nocturno, cuando las personas más se deshiniben, la única consecuencia posible es que las relaciones sexuales se disparen.
Además, hay un componente muy español que aporta el extra al sexo en verano: el calor. Esto supone que la gente vaya con menos ropa y que se sude más. Lo primero, irremediablemente, provoca más cruces de miradas y atención, y lo segundo, aunque parezca mentira, despierta en mucha gente más deseo sexual.
Y si tienes niños a tu cargo, en tu caso las estadísticas tienen el mayor pico en verano de todas las personas por mucho que los jóvenes salgan más. Y es que ellos no tienen la liberación total que supone mandar a los hijos con los abuelos a la playa o al pueblo y volver a estar solteros por unos días, ¿verdad? Aquí ya solo ese factor puede con todos: te dan igual los 40 grados del interior, tener que madrugar al día siguiente o no disfrutar de vacaciones hasta septiembre… ¡Viva el verano y vivan los abuelos!