Hay un misterio por resolver que nos preguntamos constantemente cuando estornudamos y nos quedamos mirando el pañuelo con el que nos limpiamos, pensando por qué nuestros mocos son diferentes en cada ocasión y sobre todo de diferente color. Lo cierto es que la mucosidad es un fenómeno al que los médicos recurren cuando analizan todas las circunstancias de una dolencia, ya que contienen información tanto en la forma como en el color.
Centrándonos en el segundo factor, hay que tener en cuenta para saber qué significado tiene cada color, que la nariz y los conductos de la misma generan una mucosidad que está influenciada por la hidratación y la protección, entre otras cosas. Además, hay factores externos que también afectan mucho al color como por ejemplo el aire que respira la persona en cuestión. Por ejemplo, hay una evidente diferencia entre vivir en la ciudad a hacerlo en el campo, ya que la contaminación del aire en la ciudad es mayor y por lo tanto la suciedad puede afectar a las fosas nasales y a los mocos.
Hay casos extremos en los que parecen casi negros, y esto se debe muchas veces precisamente a ello, a la suciedad que se respira. En general, son más habituales los verdosos, oscuros, pero no tan negros. Esto significa que los glóbulos blancos de la mucosa están protegiendo al cuerpo de algún intruso en forma de bacteria que pretende entrar por la nariz. Los glóbulos producen enzimas que contienen hierro que son las que dan ese color verdoso a los mocos. Cuando el moco se asienta a las paredes nasales durante un rato, tiende a secarse y concentrarse y se vuelve más oscuro o incluso amarillo.
Y es que el factor tiempo también influye, porque no es lo mismo sonarse los mocos recién producidos que por ejemplo por la mañana, que suelen ser más secos, recién levantados.
Por último, hay otra tonalidad que suele aparecer en la mucosidad, la rojiza. Esto se debe a que contienen sangre en su núcleo. Puede ser por motivos muy diversos, algunos negativos pero otros nada preocupantes, simplemente puede ser porque en las paredes exista alguna herida y el moco al pegarse a ella y salir por ejemplo cuando la persona se suena los mocos o estornuda, se lleva con él parte de la sangre.
En cambio, hay veces que la sangre sí es más preocupante porque puede conllevar algún virus o enfermedad, si bien no es habitual y debe diagnosticarla un especialista en todo caso.