No basta con entrenar para conseguir una cintura de infarto. Aunque te mates a hacer ejercicios específicos para alcanzar ese propósito (cosa que tampoco es oportuna) tendrás que tomar otras medidas, sobre todo, en el plano alimenticio. Y, volviendo a lo anterior, está bien querer tener una gran cintura, pero lo mejor sería lograr unos gemelos, unos cuádriceps, una espalda, un pecho, unos glúteos… de infarto. El ejercicio ha de ser compensado y no es bueno centrarse solo en una parte del cuerpo y desdeñar el resto.
Y mucho cuidado con obsesionarse con tener una cintura de avispa. Es la salud la que está en juego.
1. Cardio
No te vas a librar del cardio. Es lógico, para tener una buena cintura, pequeña, pero también - y sobre todo- fuerte, hay que quitar los kilos de más. Y eso se logra con un entrenamiento de cardio: running, bici, natación…
2. HIIT
Continuando con el objetivo de quemar calorías, paso previo ineludible para empezar con un entrenamiento más concreto y dirigido a conseguir una cintura de infarto, el entrenamiento HIIt es apropiado para ello: circuitos de varios ejercicios sin apenas descanso entre ellos. Incluso puedes englobar las cuatro rutinas que se muestran a continuación –las específicas– dentro de estos circuitos.
3. Elevación piernas
Ahora sí, cuatro ejercicios específicos para conseguir una cintura de infarto. Tumbados boca arriba, se elevan las piernas rectas, se sube también el tronco y las manos se dejan en el aire con las palmas hacia abajo para lograr el equilibrio. Mantén la posición unos 20 segundos. Puedes aprovechar para jugar con tu hijo o hija, como en la foto.
4. Plank lateral
Acostado de lado, elevas el cuerpo apoyándote en una mano y en el lateral del pie, así el cuerpo debe quedar en línea recta diagonal. En esa posición, sube y baja la cintura. Para hacerlo algo más sencillo, puedes apoyar, no solo la mano, sino el brazo de la mano al codo (como en la imagen).
5. Abdominales
No podían faltar las abdominales. Hay cientos de clases. Busca y vete variando.
6. Lumbares
Como en el caso anterior, hay varios tipos de ejercicios lumbares. Los clásicos consisten en estar boca abajo y elevar brazos y piernas (fíjate en la imagen, también se pueden hacer con los brazos estirados hacia delante).