8 ventajas de tener un entrenador personal

Un entrenador o entrenadora personal nos ayudará a ejercitarnos mejor (iStock)

Si algo repetimos siempre en esta web es la necesidad de ponerse en manos de profesionales. Ya sea para hacer una dieta; conocer los ejercicios idóneos con el objetivo de mitigar alguna molestia; por supuesto, detectar una lesión; elaborar un plan nutricional o diseñar un entrenamiento. Y esto último es lo que en este artículo nos compete: las ventajas de tener un entrenador personal.

1. Perseverancia

Uno de los principales (o el más importante) de los problemas de una persona que empieza a hacer deporte es la falta de perseverancia. Los buenos propósitos de año nuevo se difuminan con mucha velocidad y en el frío invierno da mucha pereza salir de casa. Si se tiene un entrenador personal hay un compromiso y, sobre todo, él sabrá cómo motivarte para que sigas entrenando.

2. Ejecución correcta

No se trata solo de ponerse a entrenar y ya está. Hay que hacerlo bien. Esta es una de las principales ventajas de tener un entrenador personal. Si, por ejemplo, estás en el gimnasio, vigilará que hagas bien los ejercicios. Si haces running, te dirá qué distancia (y a qué velocidad) son capaces de aguantar tus músculos en cada momento.

Una entrenadora velará porque hagas bien los ejercicios (iStock)

3. Prevenir lesiones

A colación de lo anterior, una de las principales consecuencias de no entrenar correctamente es la aparición de lesiones. Por tanto, otra de las evidentes ventajas de tener un entrenador personal es prevenir lesiones.

4. Conocer las limitaciones

Nada mejor que un profesional para hacerte saber hasta dónde y cómo puedes llegar. Es importante que (aunque a veces duela) alguien te diga tus limitaciones, y así se evitarán disgustos futuros. Pero también al revés: quizás aspires a mucho más de lo que crees.

La entrenadora debe ayudarte a saber hasta dónde puedes llegar (iStock)

5. Objetivos realistas

También va al respecto de la ventaja anterior. Puede que estés deseando bajar de 3 horas y 30 minutos en maratón, que creas que eres capaz, pero también puede que tu entrenador te baje de las nubes y te diga que no estás preparado para ello.

6. Atención directa y personalizada

Es de perogrullo, tener un entrenador personal, entre otras cosas, es bueno porque siempre estará ahí para ayudarte.

El entrenador sabrá en qué punto estás en cada momento (iStock)

7. Seguimiento

Es la consecuencia de lo anterior y, probablemente, una de las ventajas de tener un entrenador personal más evidentes. Te controlará y variará los entrenamientos al albur de tu rendimiento y progresión.

8. Otros consejos

Normalmente, estos y estas profesionales pueden aconsejar de otras cosas, que no sean estrictamente el entrenamiento, por ejemplo, nutrición, saber de dónde puede venir un dolor. Al fin y al cabo, se convierten en personas de confianza.

El entrenador puede darte consejos relacionados con la nutrición o las lesiones (iStock)
Oscar Fernandez: