Un Ironman no es una prueba que cualquier persona pueda hacer, al menos sin muchísimas horas de entrenamiento detrás. Aunque oigamos historias heroicas de ‘me preparé un Ironman en semanas’ o ‘de no hacer nada a completar un Ironman en un mes’, hemos de saber que es algo que necesita una gran dosis de preparación. A pesar de que algunas personas logren hacerlo con ‘pocos’ entrenamientos, prepararte un Ironman no es ninguna tontería.
Es decir, si no haces deporte habitualmente, si no has hecho ya algún triatlón de menor distancia (supersprint, sprint, olímpico o Medio Ironman) si no corres, montas en bicicleta y nadas habitualmente, es mejor que no leas este artículo. Salvo, por supuesto, que estés dispuesto a ponerte a entrenar ahora, y, quizás, hacer un Ironman dentro de un año, como poco.
Las dietas milagro no existen. Tampoco los sistemas milagro para saltar la banca. Y, como no podía ser de otra manera, los entrenamientos milagro a menudo suelen terminar en fracaso (cuando no en algo peor). Así que lo que te vamos a proponer no es una rutina específica, sino un compendio de consejos que debes tener muy en cuenta si te embarcas en la difícil (pero también emocionante y maravillosa) aventura de prepararte un Ironman.
1. Entrenador
Una media maratón se puede preparar bajando un entrenamiento de internet. Un maratón (si nos aseguramos de que la web es de fiar) también; pero para prepararte un Ironman es casi imprescindible tener a un a un entrenador que nos dirija y que, llegado el momento, sea capaz de decirnos “no”.
2. Fisioterapeuta
Casi tan imprescindible como un entrenador para prepararte un Ironman es tener un fisioterapeuta de confianza. Si habitualmente no vas a este especialista, pregunta a tus amigos a ver si te recomiendan uno bueno. Es importante que una vez que comiences con los entrenamientos no cambies de fisio. Necesitas una persona que conozca tu cuerpo, que sepa qué músculos cargas más, que conozca tus debilidades y fortalezas.
3. Material
No hace falta que te gastes la nómina de un mes (bueno, si no tienes bicicleta quizás sí haga falta), pero sí que habrá que hacer un pequeño gasto para comprar material para running, ciclismo y natación. Pero ten en cuenta que no es necesario irse a las mejores marcas, ni a lo más caro. Cada vez hay más productos deportivos de ‘bajo coste’ y de una calidad más decente.
4. Amigos
Si consigues convencer a algún amigo y preparáis el Ironman a la vez tendrás mucho ganado. Quizás no para entrenar juntos todos los días, pero sí para acompañarte en esas tiradas largas de ciclismo, las jornadas de running interminables o los días de natación en aguas abiertas.
5. El trabajo
Si tienes un trabajo con horarios muy complicados, si sabes que no vas a tener tiempo para entrenar excepto los fines de semana, si echas muchas más horas de las debidas y llegas a casa tarde y reventado, o estás dispuesto a hacer un superesfuerzo extra o, desgraciadamente, es probable que no puedas prepararte un Ironman.
6. Entre 1 y 3 horas
Esto te lo marcará el entrenador, pero, de media, las sesiones de entrenamiento diarias durarán entre una y tres horas.
7. Estiramientos
Seguro que tu preparador también te lo dice: es clave estirar después de cada entrenamiento, hacer un estiramiento completo que, además, no siempre tiene que ser igual, sino que se amoldará al deporte que hayamos practicado. Una lesión en medio de la preparación del Ironman puede ser definitiva.
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