El ciclo menstrual afecta a la rutina diaria de las mujeres y, también, por supuesto, a sus entrenamientos. Es este un aspecto, quizás, poco estudiado y analizado, al menos de manera general, porque en el caso de las deportistas profesionales sí se tiene cuidado para, por ejemplo, tratar de que las grandes citas no coincidan con los días de menstruación.
Vamos a establecer cuatro fases, teniendo en cuenta el ciclo menstrual que suele ser de entre 28 y 32 días.
Fase 1
Son los días de sangrado. Se siente fatiga, aumenta la frecuencia cardiaca y bajan los niveles hormonales. Para estos días programaréis los entrenamientos de menor resistencia. Aquellos que no os exigen un gran esfuerzo. Esta fase del ciclo menstrual es mejor tomársela con calma y, por supuesto, no preocuparse si los resultados no son los esperados.
Fase 2
Todo lo contrario a la primera. Es justo después de tener el periodo y es el mejor momento del ciclo menstrual para planificar los entrenamientos de mayor volumen. Aprovechando para entrenos de velocidad y fuerza.
Fase 3
Sigue, más o menos, la misma tónica que la anterior. Sobre todo en los primeros días podéis seguir haciendo entrenamientos exigentes. Al final de la semana bajarán los niveles de hormonas anabolizantes, pero, salvo en algunos casos, no afectará demasiado para poder continuar con buenos entrenos. También dicen muchos estudios que es una fase en la sois más propensas a tener lesiones, así que mucho cuidado con el calentamiento, los estiramientos, etcétera.
Fase 4
Os estáis acercando otra vez a la fase 1. Por tanto, según avance la semana vais a notar que el rendimiento va siendo menor. Es normal. No hay que preocuparse. Además, esto no es algo matemático, hay mujeres que, a pesar de que queden pocos días para un nuevo sangrado, mantienen un nivel físico muy alto y, por ello, pueden seguir entrenando con intensidad.
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