El tiempo y el ansia son los factores más peligrosos a la hora de practicar deporte con sentido común. Muchas personas cometen el error de querer ir demasiado deprisa para perder los kilos de más en el menor espacio de tiempo posible y eso lleva a cometer algunas irresponsabilidades que pueden resultar perjudiciales para su salud.
Una de los recursos más utilizados para buscar ese máxima eficacia del ejercicio físico y la quema de calorías son las mallas de sudoración, cuyos pros y contras más importantes vamos a exponer a continuación.
Pros
Efectivamente son eficaces: no hay duda de que las mallas de sudoración cumplen el objetivo para el que fueron fabricadas; te hacen sudar más de la cuenta y por lo tanto perder más calorías gracias a la presión a la que someten a las piernas.
Acorta los tiempos de entrenamiento: el calentamiento, al igual que los estiramientos, son las dos partes del entreno que más pereza dan a la mayoría de la gente. El tipo de tejidos con el que están hechas permite calentar un cuerpo en 5 minutos cuando generalmente tarda mínimo 8, de manera que puedes arrancar la parte central del entreno antes.
Aclimata el cuerpo: es quizá el mejor beneficio que tienen las mallas porque son muy eficaces cuando la persona que las usa lo hace en el exterior en climas fríos. Te permite calentar rápido el cuerpo y por lo tanto adaptarte mucho más rápido al frío. Por ello se utilizan a veces por deportistas profesionales.
Contras
Aumento excesivo de temperatura corporal: el deporte dispara la temperatura del cuerpo de manera natural y generalmente controlada. Hacerlo con unas mallas que fuerzan que esta situación se dé antes puede ser peligroso porque es posible que el cuerpo necesite tirar de reservas que no utilizaría en un caso normal. Y el exceso de pérdida de sales minerales por ejemplo no es para nada una buena noticia.
Posible irritación de la piel: obviamente depende mucho de qué modelo de malla sea, sobre todo cómo esté fabricada, pero es una realidad que el exceso de presión no permite respirar a la piel que, en casos en los que es delicada, se ve agredida y por lo tanto se irrita.
Posible deshidratación: tiene que ver con el exceso de temperatura que generan las mallas. Al igual que el cuerpo puede perder demasiadas minerales también le puede ocurrir con el agua así que si utilizas este tipo de prendas es conveniente que te hidrates más de lo normal durante tu entrenamiento.
Posibilidad mayor de lesionarse: las lesiones musculares aparecen en un mayor porcentaje cuando se utilizan este tipo de prendas porque no se calienta la zona de manera natural y progresiva, por lo que hay que ir con cuidado especialmente en la primera parte del ejercicio.
Lo más importante es no pensar en ellas como algo milagroso y si decides utilizarlas que sean las de mejor tejido posible y una vez estés entrenando debes acordarte de hidratarte mucho más de lo que ya debes de por sí.
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