¿Crees que eres capaz de hacer una flexión lenta? Básicamente consiste en disminuir la velocidad del movimiento descendiente de la flexión, es decir, en vez de bajar rápido, contar hasta 10 mientras vas bajando el cuerpo.
¿Te atreves con el reto?
Colócate de la misma forma que para realizar una flexión normal. Una vez tengas la posición, realiza el movimiento ascendente de manera normal, a una velocidad rápida. Hasta aquí, todo será igual que una flexión normal, pero ahora, en vez de bajar el cuerpo rápidamente, empezaremos a realizar un movimiento descendiente pero lento, contando 10 segundos desde que empezamos hasta que volvemos a subir el cuerpo. Al dejar el cuerpo arriba quieto, partiremos de cero en el movimiento negativo (descendiente) manteniendo así, el músculo en tensión en todo momento. Poco a poco, podrás ir aumentando el tiempo de bajada, por lo que no pasa nada, si no eres capaz de hacerlo en 10 segundos a la primera. Sólo aguanta lo que puedas, y ten constancia, así notarás el progreso.
Beneficios de los movimientos lentos:
Al realizar ejercicios, a una velocidad lenta, estaremos aumentando el músculo. Por eso, los ejercicios con repeticiones lentas son muy buenos para los periodos de musculación. Realizar los mismos ejercicios o la misma rutina, a una velocidad lenta o rápida, conlleva una gran diferencia. Al realizar los mismos ejercicios, en un tiempo mayor, el esfuerzo del músculo será también mayor, por lo que también lo será la hipertrofia. Es mucho más efectivo, hacer pocas repeticiones lentas, que muchas rápidas.