Todos sabéis lo que duele cuando, vulgarmente dicho, os da un tirón. Entrenando, realizando cualquier deporte, o simplemente andando, os hace parar y llevaros rápidamente la mano a la zona afectada. Pero… ¿y cuándo pasa en la cama? Ahí se ven las estrellas. Aunque muchas veces son irremediables, hay algunos trucos caseros para tratar de evitar los tirones musculares.
Algunos consejos son para hacer que estos tirones musculares ni siquiera se produzcan, para prevenirlos, y otros tienen como misión tratarlos una vez que ya han hecho acto de presencia. Y, si no consigues pararlo, y tampoco remitirlo, lo mejor, por supuesto, es acudir a un profesional.
1. Potasio
Tener altos niveles de potasio suele ser un buen remedio para evitar los también conocidos como calambres. Este se encuentra en frutas como el plátano y los kiwis.
2. Vinagre de manzana
Otro método de la abuela para evitar tirones musculares. Se puede aplicar directamente en la piel, haciendo unos masajes, o ingerirlo, por ejemplo, echándolo en las ensaladas.
3.Castaño de indias
Lo podéis encontrar en herbolarios, tiendas de productos naturales o incluso farmacias. En la caja os indicará cómo tomarlo.
4. Frío
Este truco sirve para cuando ya se ha producido el tirón: una bolsa con hielo sobre la piel durante 20 minutos. La aplicación de hielo es conocida como crioterapia y, en general, deberíais hacerlo después de cada entrenamiento.
5. Árnica
Este es un remedio homeopático para los tirones musculares, que consiste en aplicar árnica en crema sobre la zona dolorida.
6. Pierna en alto
Mantener la pierna afectada en alto, por ejemplo cuando estéis viendo la tele o, simplemente, cada vez que estéis sentados, también ayuda.
7. Parar
Y este último es al que ninguno quiere llegar, pero si el dolor no remite, lo mejor es ir al médico y, salvo sorpresa, os recomendará reposo.