En verano el apetito se reduce por culpa del calor. Los guisos y las comidas calientes que tanto se disfrutan en invierno ahora no apetecen demasiado, y lo que la mayoría buscamos en la comida son platos que no nos hagan sudar, sino todo lo contrario: que sean frescos y ligeros como lo son estas 8 ideas originales de cenas fresquitas que se alejan de los típicos platos veraniegos que estamos aburridos de comer año tras año:
1. Ensalada de melón y pistacho
Dale una vuelta de tuerca a uno de los platos más típicos del verano. Es un clásico que no falla por lo que refresca y por su sabor. En este caso, añádele al melón y al jamón, un buen puñado de pistachos machacados en el mortero y unos taquitos de queso manchego al gusto de curación. ¡Riquísimo y con muchos más matices!
2. Salmorejo de fresas y remolacha
Siempre que se pueda hay que guardar en el congelador algún kilo de fresón congelado para el verano porque es una de las frutas más refrescantes. Se pueden hacer sorbetes, helados, gazpachos y este espectacular salmorejo en el que acompaña de manera espectacular a la remolacha. La base es un salmorejo tradicional porque lleva tomate, pero además de remolacha le añades unos gramas de fresas y una vez hecho lo presentas con un poco de queso de cabra desmenuzado. Triunfas seguro.
3. Burrata, cecina y mermelada de pimiento
El queso de moda es un alimento ideal para el verano porque suele comerse a temperaturas frescas ya que al ser tan lechoso debe estar guardado en frío durante el verano. Está exquisito en todas sus versiones. Aquí tienes una más original: haz una mermelada de pimientos casera, y ponla en el fondo del plato. Encima la burrata y tápala con unas lonchas finas de cecina. La mezcla de sabores teencantará.
4. Ensalada tibia de sandía y cacahuetes
Una mezcla que a priori suena rara pero debes atreverte a probarla antes de juzgarla porque te sorprenderá. Pasa mínimamente por la plancha unos tacos de sandía de tamaño moderado y mézclalos en un bol junto a unos cacahuetes, unas hojas de cilantro, cebollino fresco picado y un chorrito de salsa de soja. Si no te convence la sandía templada, no la pases por la plancha y quedará más fresca la receta aunque no perderá el poquito de agua en la sartén que le va ideal a la ensalada para no ser demasiado acuosa.
5. Tartar de aguacate y tomate
Un tartar sano y sencillo, diferente a los clásicos hechos con pescado. Una base de aguacate y tomate acompañados por media cebolla dulce y aliñados con zumo de lima, aceite de oliva virgen extra y cilantro al gusto. La misma receta pero añadiéndole salmón es también un acierto para el verano.
6. Ensalada de patata, yogurt y manzana
La mítica “kartoffelsalat” alemana versionada a la española. La base sigue siendo la patata cocida, y en este caso la mezclamos con salmón y manzana Granny Smith o en su defecto la que más te guste. Todo ello aderezado por una salsa de yogurt natural. Si no la quieres complicar mucho simplemente bate un poco el yogurt sin nada más y utilízalo de salsa.
7. Bruschetta de pollo y guacamole
Una buena rebanada de pan tostado con una base de guacamole casero que lleve tomate para darle más color y sabor, y un poco de pollo salteado con alguna hierba al gusto. El tomillo es una recomendación pero las provenzales por ejemplo también le van fenomenal.
8. Gazpacho de calabacín
El de tomate siempre será el rey pero para que sorprendáis y salgáis de la rutina podéis probar uno de calabacín. Remoja el pan en vinagre por un lado. Por otro, lava y pica el calabacín con piel incluida, y bátelo junto al pimiento, la cebolla, el pepino, el ajo y alguna hoja fresca de albahaca. Añade el pan y bate de nuevo hasta conseguir el gazpacho de calabacín.