7 peligros de hidratarte demasiado

La importancia de la hidratación pero no en exceso (iStock)

En los meses de verano estamos aburridos de ver y leer todas las recomendaciones sobre la importancia de hidratarse y beber agua a menudo. Son, por otro lado, consejos muy necesarios porque las consecuencias de no hacerlo pueden ser muy graves.

Sin embargo, poco se habla de la sobrehidratación. Y es que beber demasiada agua también tiene consecuencias negativas si bien el organismo es capaz de controlarlo relativamente bien, por eso no es fácil que se dé un cuadro de sobrehidratación. Los peligros más importantes son éstos

Es importante hidratarse en su justa medida y no pecar por exceso ni por defecto (iStock)

1. Hiponatremia

Es el gran peligro de hidratarse demasiado y el que desencadena el resto de problemas. Significa que los niveles de sodio están bajos, no se regula bien, y por lo tanto desencadena una serie de deterioros neurológicos.
somnolencia y letargo: es uno de los síntomas derivados de la hiponatremia y por lo tanto de hidratarse demasiado. La persona afectada por ese exceso de líquidos suele encuentra adormilado y no es capaz de activarse de nuevo.

2. Malestar general

El cuerpo reacciona negativamente generando un malestar general importante en la persona que sufre la sobrehidratación. El objetivo para mejorar es forzar la orina. Se restringen los líquidos y a veces es necesario darle al cuerpo sodio extra que es un átomo que arrastra agua a su paso.

3. Irritabilidad

Por supuesto ese malestar general deriva en irritabilidad general y no queda más remedio que armarse de paciencia hasta superar el problema de salud.

4. Cefalea

Los dolores de cabeza hacen aparición también como consecuencia de una sobrehidratación y no queda más remedio que reposar y dejar pasar el tiempo sin ingerir líquidos.

5. Náuseas y vómitos

Suele ser una consecuencia final de todo el proceso de descomposición derivado del exceso de agua en el agua.

6. Inapetencia

Por supuesto todos estos peligros también provocan inapetencia. Además, no suele sentar demasiado bien al cuerpo que en ese momento está descompuesto.
calambres y debilidad muscular: esto es algo que notan mucho los deportistas que sufren sobrehidratación en la carrera. Además de las náuseas y vómitos, una de las consecuencias que aparecen primero son los calambres y la debilidad muscular.

7. Convulsiones

Es la consecuencia más grave pero muy poco común. Se da solo en cuadros gravísimos de sobrehidratación, que no son para nada habituales porque el riñón está preparado para eliminar los excesos de líquido antes de llegar a un problema tan grave.

Maria Aguirre Alvarez: