Kale, semillas de chía, aguacate, e incluso los yogures, son considerados superalimentos. Con grandes propiedades y beneficios que repercuten en mejorar nuestro organismo tanto por fuera como por dentro, ¿de verdad conocemos sus propiedades y cómo podemos introducirlos en nuestra alimentación diaria?
No sólo los alimentos de moda pueden considerarse superalimentos.
No sólo se consideran parte del grupo de superalimentos las bayas goji, el kale o las semillas de chía; dentro de nuestro supermercado diario encontramos los alimentos con poderes para el organismo como el aguacate, el salmón, las espinacas o la avena.
Es importante conocer la forma en la que los consumimos.
Al igual que con un alimento tradicional, no vale con añadirlos al menú semanal, sino que conocer la clasificación de los alimentos podrá potenciar su gran aporte al organismo. Horneados, al vapor o crudos son las mejores opciones, acompañándolos de cantidades moderadas de aceite de oliva y sal, la cuestión será jugar con su versatilidad.
No todas las versiones de estos alimentos son igual de saludables.
Disponer de estos alimentos lo más frescos posibles será la mejor opción a la hora de consumirlos. Es preferible decantarse por su versión fresca antes que deshidratada, ya que contiene más azúcares; o leches y yogures desnatados y sin lactosa, los cuales mejorarán las digestiones.
Muchos superalimentos previenen el envejecimiento prematuro.
Entre los muchos beneficios que aportan estos alimentos, el más conocido es su trabajo a la hora de prevenir los signos del envejecimiento. Naranjas por su alto contenido en Vitamina C, que mejora la elasticidad de la piel; té verde, cargado de polifenoles los cuales ayudan a combatir los radicales libres del exterior.
No curan todo tipo de problemas.
Consumir en mayor o menor medida este tipo de alimentos no ayuda a prevenir todo tipo de enfermedades, sin embargo, al introducirlos en nuestra alimentación logramos mantener nuestro organismo a raya. Como explican los expertos de Kaiku, los probióticos, presentes en yogures, ayudan a mantener una flora intestinal cuidada, así como la granada, perfecta para reducir el nivel de colesterol.
Conviene alternarlos con otro tipo de alimentos.
La base de una alimentación sana es equilibrar las cantidades y las combinaciones de alimentos. Proteínas junto a fibra o hidratos de carbono, junto con lácteos y fruta, son distintas formas de conseguir los nutrientes necesarios para afrontar el día.
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