Correr: ¿es malo para las articulaciones?

El running, practicado con sentido común, no es malo para las articulaciones (iStock)

¿Mito o realidad? Se oye, se lee y se escucha que correr es malo para las articulaciones. En muchos casos, y sin ánimo de ofender, son opiniones que provienen de personas que no hacen demasiado deporte. De nuevo sin acritud, sería una suerte de ardid para excusar su vida sedentaria. Son muchos los estudios realizados acerca de si la práctica de lo que ahora todos llaman running puede afectar negativamente a las rodillas.

En particular, los que defienden la teoría de que correr es perjudicial para las articulaciones asientan su postura en el hecho de que puede provocar artrosis o artritis. Por cierto, aprovechamos este artículo para decir que no son lo mismo, sino dos patologías distintas. Pero no es momento de entrar a clasificar sus divergencias. Si es el lugar, sin embargo, para saber qué dicen los que saben sobre la leyenda de que correr es malo para las articulaciones.

1.- Correr con cabeza

En este caso, el orden sí importa. Es decir, de los puntos que vamos a enumerar, este (el primero) es el más importante. Correr no es malo para las articulaciones, siempre que lo hagamos con cabeza. Ergo, si tenemos bastante peso y no hacemos deporte, habrá que iniciar nuestra andadura en el running poco a poco. Por ejemplo. La edad también afecta, hay que saber crecer. Con 15 años casi da igual lo que hagamos, nuestro cuerpo tiene tiempo de sobra para recuperarse, pero con 50 quizás haya que tomar alguna medida.

También habrá que usar el sentido común para preparar los entrenamientos. No debemos incluir muchas tiradas largas seguidas, busquemos correr por terreno blando y no siempre por asfalto y usemos bien los descansos, porque el descanso es una parte primordial del entrenamiento.

Si las articulaciones están preparadas para el ejercicio, el running no es perjudicial (iStock)

2.-  Rodillas preparadas

Perfectamente este punto podía ser parte del anterior. El cartílago que protege nuestra rodilla, no se desgastará si esta está preparada para el ejercicio. Y, para que lo esté, habrá que entrenarla poco a poco.

3.- Menos propensos a tener artrosis o artritis

En general, algunos de los últimos estudios realizados al respecto, no solo afirman que correr no es malo para las articulaciones, sino que estatuyen argumentos en sentido contrario. Son varios los informes que aseguran que los corredores habituales de larga distancia tienen menos opciones de padecer artrosis o artritis.

 

Oscar Fernandez: